miércoles, noviembre 29, 2006

Cuando esos acordes te arropan el alma


¿Cómo se puede extrañar tanto? Así empiezo el relato del día de hoy. Debo confesar que lo estoy escribiendo en este preciso momento y sin intentar profundizar demasiado les voy a contar a qué se debe este escrito.
¿Alguna vez se enamoraron tanto de la música de alguien que sintieron que con solo escuchar esas melodías los problemas se alejaban? ¿O que cuando un problema los envolvía, inmediatamente, como por obra del destino tal vez, esos temas sonaban en algún lado como dándoles una señal, como diciéndoles que todo se calmara aún mas pronto de lo que imaginaban? Tengo el agrado de haberlo sentido y por suerte de seguir sientiéndolo a pesar del tiempo, a pesar de los ya 10 años que me unen a ellos!! ¿Cómo es posible que personas que no conocemos personalmente nos hagan llegar tanta energía, nos hagan sentir tan bien, solo con el hecho de hacer música? Que increíble, ¿no lo creen? ¡Cuánta magia hay en la música!
Porque en estos días me di cuenta que aunque intenté negarlo alguna vez (y ahora me arrepiento) mi amor por algo con lo cual crecí, por algo que marcó mi camino, por algo que me hacia sonreír y hasta mas de una vez me hizo llorar de alegría, ese amor sigue intacto a pesar del tiempo y las diferencias. Porque hoy volví a llorar de emoción, porque hoy volví a llorar por el simple hecho de extrañar, porque hoy volví a recordar cuán feliz fui y porque aún lo soy cada vez que alguno de esos discos suena.
Vuelvo a la pregunta inicial, ¿se puede extrañar tanto? Ahora le agrego, ¿se puede extrañar tanto a personas que ni siquiera conocemos solo porque ellos nos hicieron y nos hacen feliz con un par de acordes? Hoy, después de mucho tiempo, encontré la respuesta: si!! Cuando creí que ya no me importaba me di cuenta que es parte de mi y lo seguirá siendo pese a todo y pese a todos! Quienes me conocen ya deben saber de qué estoy hablando...
Como dijo mi amado Nietzsche: "sin la música la vida sería un error"

lunes, noviembre 27, 2006

Viendo el pasado desde la lejanía del presente


Hace unos días había escrito en mi msn esta frase: “¡Pasado, sos historia!” Eso generó que un amigo (que por cierto es parte de mi pasado) me preguntara a que se debía esa frase y ahí me largue a pensarla un poco más profundamente.
Mi pasado es algo que, como bien dice mi frase, ya es historia ¿pero qué es historia? El diccionario dice: “estudio de los acontecimientos del pasado relativos al hombre y a las sociedades humanas”. Yo agregaría que la historia no solo son hechos ocurridos en el pasado sino que son hechos que determinan el presente y el futuro también. Todo lo que nos pasó en la vida constituye, junto a nuestros caracteres innatos, nuestra forma de vida, nuestra forma de actuar frente a los hechos del presente que en el futuro serán una vez mas parte del pasado. Es decir, que el pasado, por mas lejano que parezca, está presente de alguna forma en cada hecho de nuestra actualidad.
¿Qué cambiaría de mi pasado? Probablemente algunas circunstancias y hechos que el destino puso en mi camino. Sí, sufrí demasiado con algunas decisiones propias, pero ahora que puedo ver el pasado desde la lejanía del presente, y de este modo adquirir una postura un poco mas objetiva, me percato de que al fin de cuentas esos errores me beneficiaron. No me arrepiento de haberme equivocado porque en esos errores está mi experiencia, y se que aunque el hombre es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra, ahora me será un poco mas fácil no volverme a caer, ahora se qué es lo que no quiero repetir. Aunque siempre van a haber cosas que repitamos una y otra vez, sintiendo que no podemos salir de eso, ¡es que el eterno retorno es inevitable!, pero después de todo la experiencia nos va ¿perfeccionando?

lunes, noviembre 20, 2006

La ilusión de la perfección esférica en el otro


La imagen de hoy es una pintura de Salvador Dalí llamada “Galatea de las Esferas”. Ya la había subido hace un tiempo a mi flog por el mismo motivo que ahora, porque me hace recordar algunas de las cosas sobre las que Lacan me hizo reflexionar.

Que absurda ironía de considerar al hombre como un planeta, como una esfera llena de perfección por donde se la vea. No somos esferas, somos imperfectos y nosotros hablamos, tenemos un lenguaje con el cual comunicarnos y expresarnos porque nosotros tenemos qué decir. No digo entendernos porque no creo en la frase que dice “hablando la gente se entiende”, sabemos que no siempre lo que digo es interpretado como yo quisiera y eso se debe a que las representaciones de cada uno no son las mismas, pero no me voy a extender con esto. Los planetas no hablan porque no tienen tiempo, no tienen nada que decir, pero nosotros sí. Y esa tremenda y magnifica forma de ver al otro como un ser completo, total, a diferencia de mi propio ser... ¡cuanta irrealidad hay en eso! Cada uno de nosotros cree que lo que le pasa al otro siempre es mas diminuto que lo que nos toca vivenciar, que los problemas de los demás son mas sencillos, que al otro todo le sale mas fácil que a mi. Esto se debe a la creencia de que el otro es un ser completo y nosotros estamos llenos de faltas, negando la realidad, es decir, que todos tenemos faltas, que nadie es total. Todos somos seres faltos, incompletos y ni el amor cubre esa falta, solo es un velo que engaña una y otra vez. Tendemos a creer en la “media naranja”, el otro tiene lo que a mi me completa, lo que cubre esa falta. Pero no es tan así, el otro también es un ser faltante por lo cual la completad no existe. ¿Qué decir del amor? Que es una bella ilusión, en la cual nos creemos completos de una vez por todas, donde ahora sí somos omnipotentes. ¡Y la ilusión nos envuelve una vez más! No somos esferas, ¿y eso, a caso, no es grandioso?

domingo, noviembre 12, 2006

¿Qué queremos decir cuando hablamos de…?


“Los declaro marido y mujer”. Esta frase la podemos escuchar en algún registro civil o tal vez en alguna iglesia al ver a una pareja uniéndose en matrimonio. Ahora analicémosla más profundamente. Marido y mujer, un hombre no es marido hasta que no se casa, pero una mujer, ¿acaso no es ya una mujer aún sin estar casada? Esto me llevó a pensar algunas de las diferencias sociales que hay en las palabras que usamos con cotidianeidad. Es como si una mujer adquiriera el verdadero significado de la palabra solo al estar junto a un hombre. ¿No será mejor decir esposo y esposa? Aunque esposo no significa nada pero esposa nos remite a las esposas que sirven para retener. ¿Por qué se usará esa palabra para designar a las personas en matrimonio? ¿Porque uno pierde la libertad y se siente atado? Y si profundizamos mas en la sonoridad de la palabra “casar” podemos notar que es una palabra homófona a “cazar”. Que increíble relación entre ambas!
En la sociedad hay muchas diferencias entre el hombre y la mujer. Por ejemplo el día de la madre en las escuelas se designó como el día de la familia para que no se sientan excluidos aquellos niños que no tienen madre, ¿pero qué hay acerca del día del padre, por qué se sigue diciendo “día del padre”? ¿Por qué un hombre que no tiene trabajo es un desocupado y una mujer desocupada es “simplemente” un ama de casa? ¿Y sin embargo “ama” no nos sigue remitiendo a una atadura? ¿Implícitamente no se esconde la idea de ser una “esclava” en lugar de “ama”? Las palabras adquieren significado gracias a un acuerdo mutuo, ahora la pregunta sería, ¿estamos todos de acuerdo o sería más correcto pensar que es una imposición que nos precede en donde ocupamos un rol totalmente pasivo? ¿Me parece o hice muchas preguntas? En fin, palabras nuestras de cada día!!

martes, noviembre 07, 2006

La felicidad como un deseo recurrente


Venía en el colectivo recordándome a mi misma hace un par de años. Cada vez que me decían que pidiera un deseo, éste era "ser feliz". Ser feliz era, y por qué no, es lo más importante. Creo que todos buscamos la felicidad, ¿pero por qué? ¿Será porque es justamente lo que nos falta?
Considero que el sentimiento de felicidad no es permanente, ¿Qué es ser feliz? Me podrán decir, tener salud, dinero, amor, etc., pero lo cierto es que uno puede ser feliz solo por momentos, es algo pasajero. Cuando aparece nos sentimos dichosos, pero también se va y allí nos sobreviene la tristeza, frente al peligro de ya no volver a sentir esa grandiosidad llamada felicidad. Puedo sentirme estable, pero no feliz en cada uno de los momentos de mi vida, eso simplemente es irreal. Los momentos difíciles nos atraviesan una y otra vez a lo largo de la vida. ¿Y que sería acaso la felicidad si la tristeza no existiera? ¿Qué sería lo bueno sin lo malo, lo bello sin lo feo o lo correcto sin lo incorrecto? ¿Cómo llegaríamos a lo cierto sin pasar necesariamente por cometer errores? Esta es la maravilla de los contrastes que tiene la vida!!
Aunque la felicidad no provoca la misma representación mental en cada uno de nosotros, hay un hecho innegable, todos queremos ser felices!! Y una y otra vez seguimos pidiendo eternidad, aun de los sentimientos...
Esto me hizo recordar una frase de Borges: "No hay un día en que no seamos felices y desdichados" Cuanta verdad en tan pocas palabras!!

viernes, noviembre 03, 2006

Mortales vs. Superhombres


Hoy me imaginé cómo sería morir, es decir me imaginé a la gente que me rodea viéndome, viendo solo mi cuerpo vacío. Esto me hizo pensar, ¿Por qué le tenemos tanto miedo? ¿Porque es desconocido tal vez? Es un fin, o quizás un principio, pero lo que sí está claro es que todos vamos a pasar en algún momento por eso y sin embargo, a pesar de repetirlo una y mil veces, no logramos incorporar esta idea. El ser humano por naturaleza se cree un ser inmortal y vive día a día como si lo fuera. ¿Por qué le tenemos tanto miedo al paso del tiempo? Las cirugías estéticas son un claro ejemplo de la negación ante la idea de aceptar el transcurso del tiempo, e incluso hasta de aceptar que en algún momento dejamos de ser. Basta de creernos superhombres inmortales! ¿O a caso te gustaría ser eterno y ver a tus seres mas próximos morir una y mil veces a tu lado? Personalmente le tengo mas temor a la muerte de la gente que amo que a la mía. Somos humanos, con todo lo que ello implica y no podemos cambiar esa verdad pero si podemos aceptarla y no solo repetirla, que adquiera significado y dejen de ser meras palabras. Pensar en la muerte te hace perderle un poco el temor, al fin de cuentas una vez que nos morimos, ¿de qué vamos a temer? La muerte no es lo mas importante, lo importante es cómo elegimos vivir, aceptemos que somos nuestros propios directores, este es el momento de hacerse cargo de ello! Hoy estamos vivos! ¿Y mañana…?